En este momento estás viendo LA ESTRATEGIA POLÍTICA DE CONTENIDOS

LA ESTRATEGIA POLÍTICA DE CONTENIDOS

Aquí está el santo grial de cualquier proyecto político: la estrategia política de contenidos.

Es primordial que el equipo documente e informe a la audiencia de las actividades del candidato, del gobierno o de la actividad de la oposición, del partido. Aunque es más importante que se construya una línea editorial ordenada, acciones políticas que aporten valor a quién las reciba, recuerda que la gente no quiere lavadoras, quiere ropa limpia.

Ahora que vuelve la actividad política es fundamental saber qué quiere transmitir tu proyecto de gobierno, cuál es la postura ideológica, qué hoja de ruta vas a seguir y que logros se han obtenido desde el liderazgo político. Estos son solo algunos de los contenidos e informaciones a exponer y mostrar ante las audiencias. Las elecciones están más cerca, ya huele a campaña política.

LOS CANALES DE COMUNICACIÓN EN LA ESTRATEGIA POLÍTICA

¿Qué canal de comunicación política utilizar en una estrategia política de contenidos? La respuesta es fácil, aquel que es presencial. Sí, como lo acabas de leer, el medio más efectivo para establecer un acto de comunicación es el encuentro físico entre dos o más personas. Prepárate a caminar, tener presencia en la calle, lo que suele decirse como «hacer kilómetros».

De esta manera podemos afirmar, por orden de importancia y efectividad en la comunicación, que estos son los canales más apropiados: la conversación o encuentro personal, las vídeollamadas, la conversación telefónica y el intercambio de mensajes. Estos últimos escritos de manera tradicional o con plataformas como WhatsApp, Messenger, Instagram, Telegram, SMS, etc.

Comunicación y estrategia política personalizada, esa es la clave. Cuanto más personal más directo, más atención, más detalle, más protagonismo, más real y verdadero. 

En todos estos contextos y escenarios la conversación debe ser de persona a persona. Esta relación, al igual que en cualquier situación, exige siempre ese grado de comunicación personal. Por eso es vital que el marketing político considere muy seriamente cual será el canal de comunicación política que vas a utilizar.

LA CONVERSACIÓN PERSONAL EN POLÍTICA

En una conversación entra en acción la magia de la comunicación no verbal, la comunicación para-verbal y la comunicación verbal. 

Todos estos sistemas de conexión cuentan con la palabra, los silencios, los gestos, los sentidos. Son todos elementos que en el mundo online pasan desapercibidos y no pueden apreciarse. La comunicación política tiene dos grandes cometidos, sorprender y emocionar, vete asumiéndolo.

En una conversación personal no hay trampa ni cartón, el neuromarketing político avanza cada día descubriendo como actúan las personas ante quién les habla, ante los colores, los saludos, ¡las neuronas espejo se vuelven locas! Es la magia de la conexión humana y, ante eso, no hay medio que pueda sustituir un café en compañía o una charla de banco de plaza.

Desde la llegada de las redes sociales, los foros online y los medios digitales, se ha dejado bastante de lado la comunicación tradicional, la estrategia política debe de aglutinar más que descartar medios de comunicación.

LAS VIDEOLLAMADAS EN POLÍTICA

Luego si nos centramos en el campo de las vídeollamadas, encontramos la potencialidad de conectividad que tiene el emisor y el receptor del mensaje.

Esta última pandemia mundial, el covid-19 ha fomentado y reactivado este canal, que, si bien ya se encontraba, ahora ha pasado a un lugar destacado en la comunicación política e institucional. Las plataformas han modernizado su software, ahora hay muchas más herramientas digitales para los usuarios.

Aún queda recorrido de mejora en el canal de la vídeollamada, retardo de imagen y sonido, horarios, la frialdad de la conexión. Plataformas como Zoom, Skype, WhatsApp, Google Meet, FaceTime han mejorado mucho sus versiones.

La conversación y encuentro físico y personal da cercanía, muestra autenticidad. El vernos a través de una pantalla ayuda mucho, como canal de comunicación es muy relevante, pero menor que el de la conexión humana presencial.

LA COMUNICACIÓN TELEFÓNICA EN POLÍTICA

En tercer lugar, de importancia está la comunicación telefónica donde la comunicación verbal y para-verbal ocupan casi el 100% del canal. Al no poder poner en valor la comunicación no verbal en una conversación telefónica, perdemos gran parte del mensaje. 

El lenguaje corporal y la comunicación no verbal cuentan, cómo nos sentimos, cuáles son nuestros gustos, quiénes somos. En la interacción entre dos personas, la conducta no verbal informa además de nuestro nivel de acuerdo y grado de comprensión, llegando a desmentir lo que estamos diciendo en ese mismo momento. 

Un lenguaje que desarrolla todo su potencial por 7 vías: Las expresiones faciales, los gestos, las posturas, el tacto o canal háptico, la apariencia, el paralenguaje a través de la voz y la proxémica.

Parece que nuestra especie no tiene más de 200.000 años, pero el origen de nuestro lenguaje corporal se remonta mucho más atrás, a la aparición de los primeros mamíferos sobre la tierra y de eso hace ya unos 300 millones de años.

estrategia de comunicacion politica de contenidos

LOS MENSAJES EN LA ESTRATEGIA POLÍTICA

Y en el ámbito de la comunicación política también tenemos el intercambio de mensajes, fotos, vídeos, mails, audios, texto, memes, emoticonos y mil elementos más de comunicación para oír, leer o ver. Es el canal de comunicación con menor poder de atracción y persuasión, aunque lo tiene no lo olvides. 

La gran diferencia radica en que la cantidad de información que viaje en un mensaje de WhatsApp es infinitamente menor que si fuera pronunciado en una conversación del tú a tú. De ahí viene la buena o mala interpretación de lo que se quería decir y lo que se entendió por parte de la ciudadanía. 

¿Te suena de algo verdad? Además, a esto hay que añadir la impaciencia de la sociedad actual, la urgencia y obligatoriedad de responder ante un SMS o una publicación en las redes sociales. 

Estamos pagando las consecuencias del ya, del ahora, donde todo se ha convertido en urgente y donde ya no existe eso que llaman «prioritario o importante». Cuando todo es importante, nada es importante.

Todos los canales de comunicación pueden ser apropiados. Dependerá de que objetivo pretendes conseguir con tu mensaje político, de la situación y contexto actual en tu ámbito de actuación, de las características y personalidad de quienes se comunican y de lo que quieren o no quieren comunicar.

Para tener la mejor comunicación política no hay que caer en la idea de que, al usar los canales digitales, debemos excluir los más tradicionales, al contrario, se trata de integrar, sumar y enriquecer el espectro de la comunicación política. 

La estrategia política exitosa es aquellas que combina los cuatro canales. Y es que es imposible no comunicar, comunicamos incluso durmiendo.

CUÁNDO Y QUÉ COMUNICAR EN UNA ESTRATEGIA POLÍTICA

El marketing político estacional marca la estrategia política y marca los tiempos de la campaña permanente.

En el ajedrez mover primero da ventaja, también te expone primero ante el peligro.

Se debe trabajar para encontrar los momentos oportunos para hablar de cada tema político, preferiblemente siempre hablar del «que voy a hacer» antes que hablar del «lo que he hecho».

La ciudadanía valora al político por su gestión y actitud, eso es cierto, pero lo valora más aún por lo que va a hacer en el futuro. Lo que se ha hecho, hecho está. El ser humano tiende a olvidar muy rápidamente, su cerebro no está diseñado para dedicar mucho espacio a la memoria, sus prioridades son otras como imaginar, alimentarse, reproducirse y sobrevivir.

Además, todo aquello que se ha gestionado o puesto en valor de la población forma parte del paisaje en micro-momentos. El electorado premia mucho más el futuro que el presente y que todo lo realizado en el pasado ¿Injusto? ¿Ingrato? Seguramente si, pero la vida política y social va hacia delante. 

El reconocimiento en política es medalla de plata, a cambio, la creación de ilusión y progreso es medalla de oro. Como dirían los franceses: C’est la vie.

LA DISTRIBUCIÓN DE MENSAJES EN LA ESTRATEGIA POLÍTICA

Es por lo que diseñar mecanismos para distribuir contenidos adaptados a cada plataforma y establecer protocolos para acercarse y atender a la comunidad o población, no deben de dejarse a la improvisación. Una buena estrategia digital para un político o política conlleva tiempo y pensar, mucho pensar. 

En estos tiempos con la saturación de información y el déficit que hay de atención a todo lo que aparece en las pantallas de televisión, de los propios teléfonos móviles u otros dispositivos electrónicos, pasa muchas veces sin pena ni gloria. 

Toca más que nunca reflexionar y ser selectivo con lo que se publica. Solo así maximizarás el alcance de la noticia importante, esa que realmente llama la atención. 

Se estima que entre un 2% y un 5% de las publicaciones en la red social de Facebook, llegan a ser visualizadas por los seguidores de una página. Así lo tiene programado desde hace unos años el algoritmo de esta red social. ¿Quieres visualización? Paga.

Otro de los errores frecuentes en la comunicación política digital es usar los perfiles del candidato como si fuera el de prensa o del partido.

REDES SOCIALES EN POLÍTICA

Si existe una virtud en las redes sociales es que acercan a políticos, personajes públicos, famosos a la ciudadanía, ya no hay intermediarios. 

En una correcta estrategia política de contenidos, utilizar el perfil personal de un político o política para publicar mensajes del partido, notas de prensa y convocatorias políticas no es lo más recomendable, para ello es mejor crear una cuenta paralela para este tipo de contenidos. 

Son, aunque no lo creas, conversaciones individuales. Quien lee o encuentra una publicación en su muro de Facebook o Twitter lo consume de manera independiente. La mayoría de la gente no entra a una red social para leer noticias de autobombo político, ni para leer o escuchar trifulcas entre bandos políticos.

La población hace uso de los portales sociales para sociabilizar, mostrar su ego, cotillear, divertirse y consumir contenidos atractivos y emocionales. 

Ahora bien, los seguidores de un candidato o proyecto político buscan contenido, saber qué están haciendo los líderes y partidos, incluso que hacen los competidores de estos y cuáles son sus ideas.

Pero ojo, no hay que tratarles como si fueran periodistas que van a compartir y replicar en sus propios medios y páginas, mucho menos por obligación. Es lo que tiene la burbuja política que confunde y no ve más allá de las paredes de las siglas en muchos casos y de una realidad paralela a la de la ciudadanía. 

Los ciudadanos quieren comprar, no quieren que les vendan.

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Luis Mauret León

    Valioso e importante aporte de conocimiento para aplicarlo en la comunicación política.
    Muchas gracias Isacc Hernández.

    1. isaac

      Muchas gracias por su comentario Luis.

    2. Henry

      Muy importante el documento, felicitaciones amigo Isaac Hernández.

Deja una respuesta

Ver más

  • Responsable: Isaac Manuel Hernández Álvarez.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa Europa S.L. que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.